Muchas veces la herencia de una vivienda entre hermanos se convierte en un quebradero de cabeza. Los problemas empiezan cuando los herederos aceptan la herencia, pero no realizan la partición o adjudicación de bienes y titularidades, por lo que, tanto si hay varios bienes hereditarios, como si sólo hay uno, los herederos son dueños del todo por participaciones indivisas, es decir, todo es de todos.
Pero, ¿Qué ocurre cuando el único bien a repartir es una vivienda?
Normalmente la herencia queda repartida a partes iguales entre los hermanos y hermanas, recibiendo cada uno la parte proporcional de la vivienda. Este derecho a la propiedad de un bien se conoce como proindiviso, copropiedad o comunidad de bienes.
Cuando en una herencia el único bien a repartir es una vivienda entre los diferentes hermanos, y uno de ellos no está de acuerdo con la decisión del resto, aparecen los conflictos.
Entonces, si no están todos de acuerdo, ¿Se puede vender la vivienda?
Para poder vender la totalidad de la vivienda, es necesario contar con el consentimiento de todos los miembros. Por lo que, si esta decisión es unánime, el inmueble se vende y el dinero obtenido se reparte a partes iguales.
Ahora bien, cuando sólo uno de los hermanos quiere vender su parte, puede hacerlo. La prioridad para adquirir dicha parte de la vivienda la tienen el resto de los hermanos es lo que se llama el derecho de tanteo y retracto del comunero. En caso de estar interesados, disponen de un mes de plazo para comprar su parte, desde el momento en que se pone a la venta.
Y, ¿qué ocurre cuando no se llega a un acuerdo?
Cuando se trata de la herencia de una casa a repartir entre los herederos lo mejor es resolver el conflicto llegando a un acuerdo entre todas las partes.
Pero si no es posible, hay que optar por la vía judicial, aunque, obligar a alguien a desprenderse de algo que legítimamente le corresponde, es muy difícil.
Al tratarse de un bien indivisible, se realizará una división económica. Hay varias posibilidades:
- Que el bien heredado se adjudique al hermano o hermanos que quieren mantener la vivienda, indemnizando al resto con la cantidad correspondiente.
- Vender la totalidad de la vivienda y repartir el dinero
- Vender el inmueble a través de una subasta pública.
Esta última opción es la peor solución, pues, por norma general, los pisos y casas vendidos a través del sistema de subasta pública alcanzarán un precio muy inferior al que poseen dentro del mercado inmobiliario normal. Además, hay que sumar tanto los gastos de venta asociados y los gastos judiciales derivados de la subasta. Por lo que se trata de una operación muy perjudicial para los herederos a nivel económico, pero si no se llega a un acuerdo, a veces es la única alternativa.
En Bufete Pérez-Pozo te asesoramos y ayudamos en todo el proceso de tu herencia. Es imprescindible contar con el asesoramiento de un abogado/a especialista, para evitar conflictos y malas transacciones.